Hace
unos días tuve que escaparme al pueblo, porque tenía unas tramitaciones que hacer en varios lados y no tuve más
remedio… Pucha, digo, prefiero montar un redomón que andar con los papeleríos.
Primero
fui a la LIGA para ver cómo estaba el
asunto de venta de la soja, porque con estos cambios en la política uno nunca
sabe qué es lo que conviene. De paso, desde ahí me orientaron para encontrar
las otras direcciones que buscaba. Como siempre… toda la vida la gente en este lugar fueron tipos
macanudos y nos ayudaron a orientarnos con buena voluntad. No parecen
puebleros… ¡deberían vivir en el campo!



